La inducción del trabajo de parto es cada vez más frecuente en todo el mundo. En los países desarrollados, hasta el 25% de las mujeres se someten a la inducción. La inducción del parto es otra de las prácticas sobre las que tanto OMS como Ministerio de Sanidad alertan, recomendando no superar la tasa de un 10%.
En lo que respecta a España, hay que destacar que nuestro país se caracteriza por una atención al parto especialmente intervencionista en comparación con sus vecinos europeos, sin mejores resultados en términos de mortalidad perinatal. De hecho, varios de los países europeos con mejores resultados en términos de mortalidad, tienen también unas menores tasas de intervencionismo obstétrico durante el parto.
Por otro lado, al contrastar las prácticas a las que habitualmente son sometidas las mujeres durante el parto con las recomendaciones de OMS y Ministerio de Sanidad, encontramos un fuerte desfase entre teoría y práctica y se comprueba de forma generalizada que la actuación asistencial no se corresponde con las recomendaciones del Ministerio de Sanidad
La formación de los profesionales implicados en la atención al parto en el manejo adecuado de la inducción del parto y la reflexión sobre nuestra práctica clínica constituyen es una herramienta básica para abordar adecuadamente este aspecto del nacimiento.